Cada packaging es el resultado de una idea, y cuanto más numerosas sean las ideas generadas, más probabilidad habrá de seleccionar lo mejor. Para ello es necesario emplear procedimientos que potencien lacreatividad y estimulen la generación de ideas. Una de las técnicas más conocidas para este cometido es la lluvia de ideas, muy utilizada en campos como el diseño industrial o el diseño gráfico.
En la imagen superior podemos observar, de forma amena, otra serie de técnicas para estimular la producción de ideas. Y es que la importancia de dar con la idea o concepto adecuado para la creación de un packaging es vital, pues éste será la carta de presentación del producto. Un acierto en el diseño del envase será todo un éxito, mientras que una errónea presentación puede alejar al público objetivo y con él sus ventas.
Ahora el CÓMO se comió al QUÉ, ya no importa lo que vendes sino cómo lo vendes.
vía Un buen “packaging” necesita de una buena lluvia de ideas.